jueves, 22 de agosto de 2013

Cosas que pasan en una noche de tormenta

Hace tres días que estrenamos piso. Las cuatro personas que vivimos en el coincidimos en que tenemos suerte. Está realmente bien y situado en una de las mejores zonas de la ciudad. Empezábamos con ilusión y ganas de hacer muchas cosas en Buenos Aires. Todo iba perfecto. Hasta ayer. Pero para comprenderlo mejor, he de remontarme a antes de ayer.
Recuerdo que en la tarde del martes hacía mucho calor, algo inusual debido a que aquí es invierno, y aunque no hace casi nunca mucho frío, tampoco hace casi nunca el exagerado bochorno que sufríamos. Entonces Tania buscó algo en el móvil y me lo enseñó:

-Mira, este es el tiempo para esta noche (en la pantalla aparecía una nube negra, negrísima, vomitando rayos, y puede que también alguna centella).
-Anda, pues según esto va a haber tormenta, lo cual explicaría este calor pegajoso- contesté yo.

Nos olvidamos del tema, hasta que un haz de luz iluminó la noche porteña, recordándonos lo útiles que pueden ser las aplicaciones metereológicas del móvil (je je). Cayó una buena tormenta, con un gran chaparrón de agua, lo cual no impidió que fuésemos a disfrutar de un concierto de jazz que se celebraba a una cuadra de nuestro departamento (así se dice en argentino).




Descubrimos a la vuelta los estragos del fenómeno natural. No funcionaba internet, ni la televisión, ni había luz, y lo más extraño de todo, no había agua. Habíamos retrocedido de golpe y porrazo a los tiempos de Eva Perón (en realidad retrocedimos mucho más, pero era por poner una cara reconocible al asunto).
En fin, nos fuimos a dormir con la esperanza de que el nuevo día solucionara los problemas, pero nada más lejos de la realidad. Todo seguía fuera de servicio y así continúo, hasta que llego la tarde y todos tuvimos que ir a clase. Dani a Ingeniería en Puerto Madero, Cris al campus principal de la UNSAM y Tania y yo al edificio de postgrados en la calle Sarmiento, en el centro de Buenos Aires.
Llevaba media hora en clase cuando en mi móvil apareció el siguiente mensaje:

-Por fvr se está inundando el dpto. Necesit q llamen a Pedro.

El mensaje era de nuestra casera, la cual se encuentra en España, y Pedro es el portero del edificio. Aquí en BA la figura del portero es normal.
Le enseñé el mensaje a Tania al mismo tiempo que me levantaba y salía de la clase a toda prisa.

-¿Vos también te has equivocado de materia?- Me dijo la profesora.
-No, no, es que me tengo que ir. - Acerté a decir.

Salí corriendo. Vi que Tania venía detrás de mi. Me seguían llegando mensajes.

-Es urgente
-Se ha quedado el grifo abierto.

¡El grifo! Habíamos probado durante todo el día si el agua había vuelto. Ahora ya sabíamos que sí.

-Estoy corriendo para allá.- Contesté sin parar de correr.
-Por fvr
-¿Estás lejos?
-Tómate un taxi por fvr.
-Se estropeará todo el depto.
-Estoy llegando. - A cada mensaje crecía mi preocupación.
-Qué nervios...
-Se ha quedado un grifo abierto y se inunda abajo...
-Avísame cuando estés
-Ya llegué, está la cocina mojada y ya está Pedro conmigo. Entre los dos lo solucionamos.

Del piso a la facultad hay 15 minutos andando. Yo lo hice en apenas 5 minutos. Cuando llegué me encontré que la cocina estaba encharcada, pero me esperaba un espectáculo mucho peor. Entre el portero, Tania cuando llegó (5 minutos más tarde) y yo, achicamos todo el agua. Limpiamos absolutamente todo, de arriba a abajo y al final todo quedó en un susto. Había goteado un poco en el segundo piso, y me dirigí allí para pedir disculpas y ver si habían sufrido muchos daños. Afortunadamente, no era así y fueron muy amables y comprensivos.

-Ya se fue Pedro. La situación está controlada. Ya nos encargamos de todo. No te preocupes.
-Gcs Alejandro.

Perdimos una clase, pero a cambio reconquistamos nuestro piso, y todas las vivencias que aún nos quedan por vivir en el los próximos meses.




PD: Al mismo tiempo que el agua, volvió internet, la luz y la televisión. A partir de ahora me tomaré más en serio lo que me diga una aplicación metereológica de móvil.



3 comentarios:

  1. Ya usaste más la fregona que en todo el año en nuestro piso jajajajajjajaja

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    1. Aquí no utilizan fregona!! Usan mopa! Así que sigo aumentando el récord jajajajaja

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  2. jajaja.. que desastre... tb dejarse el grifo abierto.....

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